Desde la fría soledad de una habitación de hotel

Yo ya estoy allí
Echa un vistazo
Soy la luz del sol en tu cabello
Soy la sombra en el suelo
soy el susurro en el viento
Soy tu amigo imaginario
Y sé que estoy en tus oraciones
Ya estoy allí

Yo ya estoy allí
No hagas ningún ruido
Soy el latido de tu corazón
Soy la luz de la luna brillando
Soy el susurro en el viento
Y yo estaré ahí hasta el final
¿Puedes sentir el amor que compartimos?

Podemos estar a mil kilómetros de distancia
Pero yo estaré con vos donde quiera que estés

Anuncios
Publicado en Algo sobre Mi, Musica | Deja un comentario

Cartas nº 011 y 012…

011  De una carta a Allen & Unwin

5 de febrero de 1937

Sobre la reproducción de las ilustraciones de El Hobbit.

Apruebo todas las impresiones preliminares. La reducción lo ha mejorado todo, excepto a «los Trolls». En éstos hay uno o dos defectos, probablemente sólo consecuencia de las impresiones. Los he señalado: la delgada silueta blanca de uno de los árboles del fondo está un poco rota; algunos de los puntos minúsculos que subrayan una llama no han salido; tampoco el punto después de «Trolls».

En la «Sala de Bolsón Cerrado» incluí equivocadamente una sombra a la acuarela que llega hasta la viga lateral. Esto, por supuesto, ha salido negro (con la desaparición de la llave), aunque no hasta la viga. Pero la impresión es, según creo, tan buena como lo permiten los originales. Por favor, téngalo en cuenta, éstas no son críticas graves. Todavía me sorprende que estas figuras indiferentes hayan sido aceptadas y que se hayan tomado tantas molestias con ellas, especialmente en contra de la economía (un factor que no he olvidado y el motivo de que mis ilustraciones fueran antes solemnemente rechazadas).

 

012  A Allen & Unwin

[A mediados de marzo Tolkien devolvió las pruebas de El Hobbit a Allen & Unwin, después de haber hecho un número muy amplio de alte­raciones en el texto original. Se le dijo que, en consecuencia, quizá tendría que pagar parte del coste de la corrección, a pesar de que los editores ad­vinieron que había logrado que las revisiones ocuparan exactamente el mismo espacio que el texto original. Con la siguiente carta, presentaba un dibujo para la sobrecubierta, que incluía una inscripción rúnica.]

13 de abril de 1937                   20 Northmoor Road, Oxford

Estimados señores:

Devuelvo bajo una cubierta separada las revisiones completas corre­gidas de el Hobbit…. Tengo en cuenta lo que amablemente me dicen acerca del coste de las correcciones. Debo pagar lo justo si es necesario; aunque, naturalmente, agradecería toda clemencia. Gracias por las mo­lestias que se han tomado ….

Encontrarán junto con las pruebas revisadas un borrador para la so­brecubierta que expongo a su crítica. Descubrí (como lo había previsto) que la tarea superaba mi habilidad y experiencia. ¿Aunque quizá sirva el plan general?

Preveo muchas objeciones.

Hay demasiados colores: azul, verde, rojo, negro. (Los 2 rojos son un accidente; los 2 verdes no son esenciales.) Esto podría solucionarse, con una posible mejoría, reemplazando el rojo por blanco, y omitiendo el sol o dibujando una línea a su alrededor. La presencia simultánea del sol y de la luna en el cielo se refiere a la cualidad mágica de la puerta.

Es demasiado complicada y necesita una simplificación: por ejemplo, reduciendo las montañas a un único color y haciendo más sencillos los abetos aserrados ….

Redibujándolo, podría reducirse todo, si piensan que las runas resul­tan atractivas. Aunque de apariencia mágica, meramente dicen:

El Hobbit o Viaje de Ida y Vuelta Otra Vez, crónica de la jornada de un año emprendida por Bilbo Bolsón; compilada a partir de sus memorias por J.R.R. Tolkien y publicada por George Allen & Unwin ….

Sinceramente suyo,

J.R.R. Tolkien.

Publicado en Libros y Notas | Deja un comentario

Cartas 09 y 10 …

009  A Susan Dagnall, George Allen & Unwin Ltd.


[Tolkien escribió la mayor parte de El Hobbit durante los primeros siete años pasados como profesor de Anglosajón en Oxford. Había un texto en existencia en el invierno de 1932, que fue leído por C. S. Lewis, aunque en esta etapa en la copia dactilografiada faltaban aparentemente los capítulos finales, y se interrumpía un poco antes de la muerte del dragón Smaug. Esta copia fue finalmente leída por Susan Dagnall, graduada en Oxford, que trabajaba para la editorial londinense de Allen & Unwin, y alentó a Tolkien para que terminara la historia y la ofreciera para su publicación. Para la apreciación de Tolkien por el interés que demostró ella en el libro, véanse Nº 163, 257 y 294, aunque dos de estas cartas se equivocan al sugerir que Susan Dagnall era todavía estudiante en Oxford cuando leyó el ma­nuscrito. Véase además Una biografía, pág. 200. Era el 3 de octubre de 1936 cuando Tolkien envió la copia dactilografiada completa a Allen & Unwin. Stanley Unwin, fundador y presidente de la empresa, le contestó el 5 de octubre diciendo que el libro recibiría «inmediata y atenta conside­ración». No existe ya correspondencia sobreviviente hasta la carta si­guiente. Cuando Tolkien la escribió, la publicación del libro había sido aceptada, y él estaba ya preparando los mapas y las ilustraciones.]

4 de enero de 1937 20 Northmoor Road, Oxford

Estimada señorita Dagnall:

Mapas & c. para «El Hobbit»

Lamento la larga demora. No me encontré bien por algún tiempo y debí luego enfrentarme con una familia abatida por la gripe traída de la escuela, para completa ruina de la Navidad. Yo mismo sucumbí la vís­pera de Año Nuevo. Ha resultado difícil hacer algo, y lo que he hecho, me temo, resulta bastante pobre. He vuelto a dibujar dos cosas: la carta, que tendría que ir encañonada[1] (en el capítulo 1), y el mapa general. Sólo espero -pues mi habilidad es escasa y no tengo experiencia en preparar estas cosas para su reproducción- que sirvan de algo. He decidido que los demás mapas no son necesarios.

He vuelto a dibujar (en la medida de mi capacidad) una o dos de las ilustraciones de aficionado del «manuscrito casero» considerando que podrían servir para la guarda, el frontispicio o algo por el estilo. En ge­neral, considero que sería preferible mejorarlas. Pero quizá sea imposible en esta etapa; en todo caso no son muy buenas y tal vez no sean téc­nicamente adecuadas. Sería usted muy amable si me devolviera las rechazadas.

Atentamente suyo, J.R.R. Tolkien.

[1] En el original, tipped, colocada. (Nota del editor)

010  A C. A. Furth, Allen & Unwin

[En algún período entre 1932 y 1937 Tolkien escribió un breve libro ilus­trado para niños titulado El señor Bliss. Para una descripción del mismo, véase Una biografía, pág. 181. Fue presentado a Allen & Unwin al mismo tiempo que El Hobbit. Los editores dijeron que estarían encantados de publicarlo, con tal que Tolkien lograra reducir el número de colores de las ilustraciones.]

17 de enero de 1937 20 Northmoor Road, Oxford

Estimado señor:

«El señor Bliss» regresó a salvo. Sólo puedo decir que me sorprendió recibir su amable carta a la mañana siguiente. No imaginé que mereciera semejante consideración. Las figuras me parecen sobre todo válidas para demostrar que el autor no es capaz de dibujar. Pero si su empresa piensa verdaderamente que vale la pena publicarlo, trataré de que las ilustraciones sean más fáciles de reproducir. Por cierto, sería una gran ayuda que me visitara, como lo sugiere, y me diera algunos consejos. En la actualidad estoy intentando que se me conceda una subvención para «investigar»[1] además de dedicarme a mis obligaciones habituales, pero puede que logre encontrar algún momento libre en un futuro cercano, especialmente ahora que he quedado libre de la carga de los exámenes por dos años.

Agradezco también y me sorprende agradablemente que los dibujos para «El Hobbit» puedan utilizarse. Dejo en sus manos la decisión de cómo reproducirlos y utilizarlos del modo más eficaz. En realidad la carta -el mapa con las runas- debía ser encañonado (plegada) en el capí­tulo I, frente al sitio en que se menciona por primera vez: «un trozo de pergamino algo parecido a un mapa», hacia el final del capítulo. El otro mapa en el «manuscrito casero» iba al final, y el largo dibujo estrecho del Bosque Negro[2] al principio. La Puerta del Rey de los Elfos iba al fi­nal del cap. VIII, la Ciudad del Lago en el cap. X, La Puerta del Frente en el cap. XI después de la descripción que hacen de ella los aventureros al verla por primera vez: «vieron la oscura entrada cavernosa abierta en el amplio muro del acantilado». Al considerar la cuestión más de cerca, veo que de esa manera se concentran todos los mapas y figuras hacia el final. Esto no obedece a plan alguno, sino que sucede simplemente por­que no fui capaz de reducir las demás ilustraciones a una forma ni si­quiera pasable. Advertí además que las que tenían un contenido geográ­fico o paisajístico eran las más adecuadas, aun sin tener en cuenta mi incapacidad para dibujar ninguna otra cosa.

Adjunto ahora 6 más.[3] Son todas evidentemente defectuosas, y apar­te de ello quizá presenten, todas o algunas, dificultades de reproducción. Puede también que usted no esté dispuesto a considerar nuevas complicaciones tan tardíamente, y un cambio de plan por añadidura. De modo que no me apenará ni me sorprenderá que me las devuelva, todas o algunas ….

Sinceramente suyo,

J.R.R. Tolkien.

[1] Tolkien en este tiempo tenía la beca de investigación de Leverhulrne.
[2] Una figura en blanco y negro incluida en la primera edición británica y americana de El Hobbit como ilustración del capítulo 8, pero que no apareció en las siguientes im­presiones. Se reproduce junto a la nota N° 37 en Pictures.
[3] Además de los mapas, Tolkien inicialmente había ofrecido sólo las dos ilustraciones antes mencionadas en esta carta, ambas en blanco y negro. Las seis más presentadas ahora eran presumi­blemente la mayoría de los dibujos monocromos restantes que se utilizaron en la primera edición.
Publicado en Libros y Notas | Deja un comentario

Cartas 6, 7 y 8…

006  A la señora E. M. Wright

[En 1920 Tolkien fue designado conferencista de Lengua Inglesa en la Universidad de Leeds, puesto que fue convertido más tarde en un profesorado; para la crónica de la entrevista que condujo a esa designación, véase N° 46. Tolkien estaba ahora casado con Edith Bratt; en 1923 tenía dos hijos, John y Michael. En 1922 publicó el glosario de una Selección de Lecturas en Inglés Medio, editado por su ex preceptor universitario, Kenneth Sisam. Empezó también a trabajar con E.V. Gordon en una edición de Sir Gawain and the Green Knight. La siguiente carta, en la que se acusa recibo de un artículo sobre ese poema, está dirigida a la esposa de Joseph Wright, editor del English Dialect Dictionary («E.D.D.»). Tolkien había estudiado filología con Wright en Oxford.]

13 de febrero de 1923                                                              The University, Leeds

Estimada señora Wright:

Le estoy muy agradecido por la separata y también por su amable observación acerca del glosario. Por cierto, le consagré muchísimo tiempo; recordarlo es terrible; demoré mucho la publicación de la Selección de Lecturas, lo cual atrajo múltiples maldiciones sobre mi cabeza, pero resultó instructivo. Apenas me es necesario decirle que su artículo me convenció por completo y estoy encantado de poder confiar en que otro fragmento rugoso del «Sir G.» sea finalmente alisado por usted.

Acabamos de pasar unas Navidades calamitosas, pues los niños escogieron esa fecha para enfermar de sarampión; el 1 de enero yo era el único que quedaba en pie en la casa, pues entre los pacientes estaban incluidas mi esposa y la niñera. El trabajo de las vacaciones estaba en ruinas; pero están todos mejor ahora (no el trabajo). Yo me escapé. Espero que usted esté bien, y también el profesor Wright; no he tenido noticias de él últimamente, lo cual he interpretado de manera favorable.

El del inglés medio constituye un campo estimulante, casi inexplorado estoy empezando a pensar, pues tan pronto como uno comienza a centrar una detallada atención personal sobre uno de sus pequeños rincones, los conceptos e ideas recibidos parecen desmoronarse y deshacerse …. en lo que atañe a la lengua, al menos. El E.D.D. es indispensable, o «unentbehrlich», como se le ocurre a la mentalidad filológica más espontáneamente, y recomendaría a la gente que lo examinara.

Mi esposa les envía sus recuerdos y une sus saludos a los míos.

Sinceramente suyo,J.R.R. Tolkien.

La filología hace progresos aquí. La preparación de estudiantes de «lengua» es muy elevada. ¡Y no hay huellas de la brigada de la prensa! JRRT.

 

 

007  A los lectores del profesorado de Anglosajón Rawlinson y Bosworth, Universidad de Oxford

[En el verano de 1915 fue anunciada la vacante de la cátedra de Anglosajón en Oxford después de la renuncia de W.A. Craigie. Tolkien decidió solicitar el puesto, a pesar de que sólo tenía treinta y tres años. Ésta es la carta formal de su solicitud con fecha 27 de junio de 1925.]

Caballeros:

Deseo ofrecerme como candidato a la cátedra de Anglosajón Rawlinson y Bosworth.

Una cátedra que procura semejante oportunidad de expresar y comunicar un ilustrado entusiasmo por los estudios anglosajones y de otras lenguas germánicas antiguas me es naturalmente muy atractiva; además, no podría aspirar a nada mejor para quedar de nuevo asociado de este modo con la Oxford English School. Fui miembro de esa escuela no sólo como estudiante, sino también como preceptor, y durante mis cinco años de ausencia pasados en Leeds, me alegro de haber permanecido en contacto con ella, especialmente los dos últimos años como examinador en los exámenes finales.

En 1911 ingresé en el Exeter College como becario de Stapledon. Después de escoger el estudio de Moderaciones Clásicas (en el que me especialicé en filología griega) me gradué con honores de primera clase en Inglés en 1915, siendo Islandés Antiguo la asignatura a la que me dediqué especialmente. Hasta fines de 1918 tuve una misión en los Fusileros de Lancashire, y en esa fecha entré al servicio de la redacción del Oxford English Dictionary. Fui uno de los ayudantes del doctor Bradley[1] hasta la primavera de 1920, cuando mi propio trabajo y las acrecentadas labores que me cupieron como preceptor hicieron que me resultara imposible continuar en el cargo.

En octubre de 1920 ingresé en Leeds como profesor de Lengua Inglesa, con el libre cometido de desarrollar el aspecto lingüístico de una gran Escuela de Estudios Ingleses en expansión, en la que no se habían adoptado todavía planes regulares para el especialista en Lingüística. Empecé con cinco pioneros vacilantes de una escuela (exclusivamente del primer año) de unos sesenta miembros. La proporción es en la actualidad de 43 estudiantes de Literatura y 20 de Lingüística. Los lingüistas de ningún modo se encuentran aislados o excluidos de la vida y el trabajo en general del departamento, y comparten muchos de los cursos y las actividades literarias de la Escuela; pero desde 1922 su trabajo exclusivamente lingüístico viene desarrollándose en clases especiales, y se examinan mediante ensayos distintos de nivel y actitud especiales. La instrucción ofrecida ha ido ampliándose gradualmente y abarca ahora gran parte del campo de la filología inglesa y germánica. Se imparten cursos sobre el verso heroico en Inglés Antiguo, la historia del Inglés,* variados textos en Inglés Antiguo y Medio,* filología del Inglés Antiguo y Medio,* introducción a la filología Germánica,* Gótico, Islandés Antiguo (un curso de segundo* y tercer año) y Gales Medieval.* Yo mismo he dictado todos estos cursos de vez en cuando; los que he dictado personalmente el año pasado llevan la marca*. Durante esta última sesión, un curso voluntario sobre textos no especialmente considerados en los programas de estudios corrientes atrajo a más de quince estudiantes, no todos ellos de la sección lingüística del departamento.

La filología, en verdad, parece haber perdido para estos estudiantes su connotación de terror, si no de misterio. Se organizó una clase-debate de acuerdo con una alineación más frecuente en las escuelas de literatura que en las de lengua, que dio como fruto una amistosa rivalidad y una abierta discusión con la correspondiente reunión literaria. Los antiguos y los nuevos estudiantes de Islandés Antiguo han fundado un Viking Club que promete desarrollar la misma clase de actividad con independencia del personal. El Islandés Antiguo ha alcanzado un punto de desarrollo superior al de otras asignaturas especiales, pues se estudia durante dos años y casi con el mismo detalle que el Anglosajón ….

Las vastas tareas impuestas por la enseñanza y la dirección de mi cargo, junto con mi participación en la administración de un departamento en expansión y últimamente los deberes propios de un miembro del Senado en una época de especial dificultad en la política de la Universidad, han entorpecido seriamente mis proyectos de publicación de trabajos; pero adjunto una nota sobre lo que el escaso tiempo de que disponía me permitió llevar a cabo. Si soy elegido para ocupar la Cátedra Rawlinson y Bosworth, intentaría hacer un uso productivo de las oportunidades de investigación que ofrece; de acrecentar, en la medida que me sea posible, la vecindad de los estudios lingüísticos y literarios, que nunca pueden resultar enemigos salvo por desinteligencia o con pérdida para ambos, y continuar en un campo más amplio y fértil el aliento del entusiasmo filológico entre los jóvenes.

Caballeros, soy vuestro obediente servidor,

J.R.R. Tolkien.

[1] Henry Bradley (1845-1923) estaba a cargo del Oxford Dictionary mientras Tolkien formaba parte del personal que trabajaba en él.

 

 

008 De una carta al vicerrector de la Universidad de Leeds


22 de julio de 1925

Me acaba de ser anunciada la designación para ocupar la cátedra Rawlinson & Bosworth en Oxford y la he aceptado -se hará efectiva a partir del 1 de octubre- sólo con pena ante la súbita separación, a pesar de la inesperada fortuna que para mí significa.

Ha sido la súbita renuncia de mi predecesor la que me ha brindado esta oportunidad tan pronto. La deseaba oscuramente, como algo que quizá me estaría destinado en años más distantes, pero ahora, después de la bondad mostrada por esta Universidad y la gran felicidad del breve período de trabajo llevado a cabo aquí, me siento ingrato al solicitar tan pronto la separación de mi cargo. Tengo esperanzas de que usted me perdone.


Publicado en Libros y Notas | Deja un comentario

Carta Nº 05

005  A G. B. Smith

Tolkien en el ejercito 1916

 

[Mientras estaban en King Edward’s School, Birmingham, en 1911, Tolkien y tres amigos suyos, Rob Gilson, Geoffrey Smith y Christopher Wiseman, formaron una sociedad extraoficial y semisecreta a la que lla­maron «el T.C.B.S.», iniciales de «Tea Club and Barrovian Society», alu­sión a la complacencia que experimentaban en tomar el té en la biblioteca de la escuela, aunque ello fuera ilícito, y en las tiendas Barrow en las cer­canías. Después de abandonar King Edward’s, los miembros del T.C.B.S. se mantuvieron en íntimo contacto, y en diciembre de 1914 celebraron un «Consejo» en la casa de Wiseman en Londres, después de lo cual Tolkien había empezado a consagrar mucha energía a escribir poesía, resultado, según él lo creía, de los ideales compartidos y el mutuo estímulo del T.C.B.S. Wiseman estaba a la sazón sirviendo en la Marina; Gilson y Smith fueron enviados al Somme, y Tolkien llegó a ese campo de batalla como oficial de transmisión de señales del Undécimo Cuerpo de Fusile­ros de Lancashire, justo cuando empezaba la ofensiva aliada del 1 de julio. Ese día Rob Gilson fue muerto en acción, pero la noticia de su muerte no llegó a los miembros del T.C.B.S. hasta después de transcurridas algunas semanas. Geoffrey Smith le envió a Tolkien una nota acerca del hecho, y luego le hizo llegar una carta de Christopher Wiseman.]

12 de agosto de 1916

Undécimo Cuerpo de Fusileros de Lancashire, B.E.F., Francia

Mi viejo querido Geoffrey:

Muchas gracias en verdad por la carta de Christopher. He pensado en muchas cosas desde entonces, en su mayoría incomunicables en tanto Dios no nos vuelva a reunir aunque sea por un rato.

No estoy de acuerdo con Chris, aunque, por supuesto, no dice mu­cho. Estoy del todo de acuerdo, claro, con la parte que tú subrayaste; pero, aunque resulte extraño, para nada ahora con la que yo señalé y comenté. Me interné en el bosque -estamos en el campamento otra vez de vuelta del segundo turno de trincheras, todavía en la misma vieja sección donde nos vimos- anoche y también anteanoche y allí me senté a meditar.

No puedo apartarme de la conclusión de que está mal confundir la grandeza que Rob ha ganado con la grandeza de la que él mismo dudaba. Él mismo sabrá que me limito a ser sincero y que de ningún modo soy infiel al cariño que siento por él -del que sólo me doy cuenta ahora, cada día más y más, desde que ha abandonado el cuarteto- cuando digo que ahora creo que si la grandeza a la que los tres aspirábamos (y aspi­rábamos a ella más que a la santidad o a la nobleza por sí solas) es la suerte que le toca al TCBS, la muerte de cualquiera de sus miembros no es sino un golpe amargo para aquellos a los que no les cabía la grandeza, cuando menos de modo directo. Quiera Dios que esto no suene arro­gante; me siento ahora más humilde en verdad, e inmensurablemen­te más débil y más pobre. La grandeza a la que me refería era la de ser un gran instrumento en las manos de Dios, un promotor, un hacedor, un ganador incluso de grandes cosas, un principiante aun en la menor de las grandes cosas.

La grandeza que Rob ha alcanzado de ningún modo es menor -pues aquella a la que yo me refería y esperaba tembloroso como la nuestra carece de valor, a no ser que uno se acerque a ella con la misma limpieza de valiente sufrimiento y sacrificio-, pero es de especie diferente. Su grandeza es ahora, en otras palabras, una cuestión personal nuestra -de una especie que hará del 1 de julio un día especial para todos durante todos los años que Dios nos conceda-, pero sólo afecta al TCBS en el aspecto que quizá -es posible- era el único que Rob verdaderamente sentía: «La amistad elevada a la enésima potencia». Aquello a lo que yo me refería, y creo que Chris también y estoy casi seguro de que tú tam­bién, era que al TCBS se le había concedido una cierta chispa -como cuerpo, si no a cada uno aisladamente- destinada a encender una nueva luz o, lo que es lo mismo, reencender una vieja en el mundo; que el TCBS estaba destinado a dar testimonio de Dios y de la Verdad de un modo más directo aún que el ofrecimiento de sus varias vidas en esta guerra (que, a pesar de todo el mal que por ella nos advenga, es, desde una perspectiva más amplia, buena en su oposición al mal).

Hasta ahora la impresión que en mí prevalece es que algo se ha quebrado. Siento lo mismo respecto de vosotros dos, si acaso más cerca y con suma necesidad de ambos; estoy hambriento y solitario, por su­puesto, pero ya no me siento ahora miembro de un pequeño cuerpo completo. Honestamente, siento que el TCBS ha terminado, aunque no estoy seguro de que no sea ése un sentimiento poco confiable que se desvanecerá como por arte de magia tal vez cuando volvamos a encon­trarnos. Con todo, me siento ahora un mero individuo, con intensos sentimientos más que con ideas, pero muy impotente.

Por supuesto, puede que el TCBS haya sido todo lo que soñamos, y su obra en definitiva sea llevada a cabo por tres o dos o un sobreviviente, y la parte correspondiente a los demás sea confiada por Dios al portador de la inspiración que sabemos que todos obtuvimos y obtenemos cada cual de los demás. Sobre esto ahora deposito mis esperanzas, y ruego a Dios que los elegidos para llevar adelante la tarea del TCBS, no sean menos de tres ….

Sin embargo, tengo miedo y me lamento por ello -aparte de mis pro­pios anhelos personales- porque no pierdo todavía la esperanza y la ambición (rudimentarias y nubladas, lo sé) de las que fui consciente por primera vez en el Consejo de Londres. El Consejo fue seguido en mi caso, como lo sabes, por el hallazgo de una voz para toda clase de cosas reprimidas y una tremenda abertura de todo para mí: siempre lo he atribuido a la inspiración que aun unas pocas horas pasadas juntos los cuatro nos han procurado.

Ahí tienes: me he sentado solemnemente y he intentado decirte con sequedad lo que pienso. Lo he hecho sonar frío y distante; y si resulta incoherente, ello es consecuencia de que ha sido escrito en sucesivas ocasiones en medio del ruido de un muy aburrido rancho de la Com­pañía.

Envía ésta a Chris, si consideras que ello vale la pena. No sé cuál va a ser nuestro próximo movimiento, ni qué es lo que se nos reserva. El ru­mor está tan activo como el universal cansancio de toda esta guerra lo permite. Me gustaría saber dónde estás. Por supuesto, trato de adivi­narlo.

Podría escribir una carta enorme, pero tengo un montón de tareas por delante. El bedel está detrás de mí para tramar una confabulación, y me esperan dos encuentros con el oficial del Servicio de Intendencia v un detestable desfile a las 6.30, a las 6.30 de la tarde de un domingo soleado.

Tuyo, John Ronald.

Publicado en Libros y Notas | 2 comentarios

Carta Nº 2, 3 y 4…

002  De una carta a Edith Bratt

27 de noviembre de 1914

Por la mañana trabajé unas cuatro horas, de 9.20 hasta la 1; hice ejerci­cios de entrenamiento toda la tarde; de 5 a 6 asistí a una conferencia y después de cenar (con un hombre llamado Earp) tuve que asistir a una reunión del Eassy Club: una especie informal de último suspiro [?]. El ensayo presentado fue malo, pero el debate resultó interesante. Era también una reunión para presentar composiciones y leí «Earendel», que recibió muy buenas críticas.[1]


[1] Tolkien escribió un poema titulado «The Voyage of Earendel the Evening Star» en septiembre de 1914. La primera estrofa se cita en Una biografía, cap. 7.

003  De una carta a Edith Bratt


26 de noviembre de 1915

Después de graduarse en Oxford con Honores de Primera Clase en In­glés, Tolkien fue designado fusilero de Lancashire. Esta carta se escribió en el campamento de Rugeley, en Staffordshire, donde estaba entrenán­dose. Entretanto estaba trabajando en un poema, «Kortirion among the Trees», sugerido por Warwick, lugar donde estaba viviendo Edith Bratt. El poema describe una «ciudad evanescente sobre una pequeña colina», donde «se demoran todavía las Compañías Solitarias …. Las sagradas hadas y los elfos inmortales». Para «el T.C.B.S.», véase Nº 5

La mañana habitual aquí consiste en mantenerse en pie, congelarse y trotar después para entrar en calor y poder congelarse nuevamente. Terminamos con una hora de bombardeo dirigido contra simulacros. La comida y una tarde de congelamiento. Pasamos todos los cálidos días del verano dando vueltas a toda velocidad y sudando, y ahora for­mamos grupos helados a la intemperie mientras se nos dirige la pala­bra. El té y otra refriega: luché por un sitio junto a la estufa y me hice una tostada clavada en el extremo de un cuchillo. ¡Qué días! He escri­to una copia a lápiz de «Kortirion». Espero que no tengas inconvenien­te en que la envíe al T.C.B.S. Quiero enviarles algo: les debo a todos ellos largas cartas. Empezaré una cuidadosa copia en tinta para ti, pe­queña, ahora mismo, y te la enviaré mañana por la noche, pues no creo que obtenga más de una copia dactilografiada (es tan largo). No, vol­viéndolo a pensar, te enviaré a ti la copia a lápiz (que es muy prolija) y haré esperar al T.C.B.S. hasta que pueda hacer otra.

004  De una carta a Edith Bratt

2 de marzo de 1916

Esta miserable tarde de llovizna he estado leyendo otra vez viejas notas referidas a asuntos militares: y aburriéndome con ellas al cabo de una hora y media. He estado haciendo algunos retoques a mi disparatada lengua de las hadas para su mejoramiento.[1]

A menudo anhelo trabajar en ella y no me permito hacerlo, pues aunque me gusta tanto ¡parece una afición tan enloquecida!


[1]Según parece, referencia a una forma anterior de la lengua élfica quenya, in­ventada por Tolkien probablemente durante sus días de estudiante. Para un ejemplo de una estrofa escrita en ella y fechada «noviembre 1915, marzo 1916», véase Una bio­grafía.

Publicado en Libros y Notas | Deja un comentario

Cartas de J.R.R. Tolkien

Hace poco me compre cinco libros de J.R.R. Tolkien a muy buen precio, uno de ellos se titula Cartas. Y decidí transcribirlas y compartirlas con ustedes, yo ya llegue casi a la mitad del libro (son 354 cartas) y es sumamente interesante y atrapante. Intentare subir la mayor cantidad posible, saludos…

001  A Edith Bratt

[Tolkien se comprometió con Edith Bratt, a la que había conocido durante su adolescencia en Birmingham, en enero de 1913, cuando contaba veintiún años. La carta que sigue fue escrita durante su último año de estudiante en Oxford, cuando estudiaba Lengua y Literatura Inglesas, y al mismo tiempo se preparaba en el Cuerpo de Entrenamiento para Oficiales Universitarios con el fin de ingresar al ejército.]

[Sin fecha; octubre de 1914]                                       Exeter College, Oxford

Mi Edith querida:

Sí, tu carta del sábado por la mañana me sorprendió y más bien me apenó saber que la mía tendría que ir persiguiéndote. Me escribes cartas espléndidas, pequeña; y sin embargo, me porto muy mal contigo. Parece que hace siglo que no te escribo. Tuve un fin de semana muy ocupado (¡y muy húmedo!).

El viernes transcurrió por completo sin acontecimientos dignos de mención, lo mismo que el sábado, aunque tuvimos ejercicios de entrenamiento toda la tarde y me empapé varias veces y nuestros rifles se pusieron a la miseria y después hizo falta una eternidad para limpiarlos.

Me pasé la mayor parte del resto de esos días adentro leyendo: tenía un ensayo, como te lo dije, pero no lo terminé, pues apareció Shakespeare y luego (el teniente) Thompson[1] (muy saludable y guapo en su nuevo uniforme) y me impidieron trabajar en domingo, como me lo había propuesto …. Fui a St. Aloysius a oír misa solemne y más bien disfruté de ella; hacía siglos que no asistía a una, pues Fr. F.[2] no me dejó ir cuando estuve en el Oratorio la semana pasada.

Por la tarde tuve que hacer una visita de compromiso al rector [3], que me resultó muy aburrida. ¡Su esposa es realmente espantosa! Me marché tan pronto como pude y corrí bajo la lluvia al encuentro de mis libros. Luego salí y vi al Sr. Sisam[4] y le dije que no podía terminar el ensayo hasta el miércoles; me quedé y conversé con él durante algún tiempo, y luego fui y sostuve una conversación muy interesante con Earp,[5] ese hombre tan extraño del que te hablé, y le presenté (para su gran deleite) el «Kälevalä», las baladas de Finlandia.

Entre otros trabajos, estoy tratando de convertir una de las historias -una gran historia realmente, y muy trágica- en un cuento siguiendo en parte las líneas de las novelas de Morris, con fragmentos de poesía intercalados… [6].

Ahora tengo que ir a la librería de la universidad y ponerme inmundo entre libros polvorientos; y luego hacer tiempo hasta ver al tesorero ….

R.[7]

[1] A. Shakespeare y L. L. H. Thompson, del Exeter College.
[2] Padre Francis Morgan (1857-1934), del Birmingham Oratory, el sacerdote católico que se convirtió en el tutor de Tolkíen después de la muerte de su madre en 1904.
[3] L. R. Farnell, rector del Exeter College, 1913-1918.
[4] Kenneth Sisam (1887-1971), que en 1914 fue estudiante investigador y asistente del profesor A. S. Napier. Actuó como preceptor de Tolkien; véase Nº 318.
[5] Thomas Wade Earp, entonces estudiante en Exeter College; más adelante se hizo conocido como escritor sobre pintura moderna. Para la referencia sobre él de Tolkien como «T. W. Earp, el twerp [tipejo] original», véase N° 83; como el Dictionary of Slang de Partridge registra el empleo de «twerp» circa 1910, es posible que el nombre de Earp y sus iniciales dieran origen a la palabra. Earp era uno de los editores de Oxford Poetry 1915, donde se imprimió uno de los primeros poemas de Tolkien publicados, «Goblin Feet».
[6] La reelaboración de una de las historias del Kalevala, «La Historia de Kullervo», no fue nunca terminada, pero resultó ser el germen de la historia de Túrin Turambar que aparece en El Silmarillion. Para la noticia que Tolkien da de esto, véase N° 163.
[7] Tolkien firmaba habitualmente sus cartas a Edith Bratt «Ronald» o «R.», aunque a veces usaba su primer nombre de pila, John.
Publicado en Libros y Notas | Deja un comentario